La historia que les voy a contar sucedió hace un
par de años, es decir
cuando yo tenía diecisiete años. Desde siempre
supe lo que era el sexo
y me enteré de todas aquellas cosas que sucedían
en esos actos de salvajismo
animal. Siempre fui muy presumida, aunque no tengo un
físico muy llamativo,
siempre me gusto calentar a los hombres y a veces a las
mujeres también.
Tengo pechos pequeños, pero un trasero delicado,
en la medida justa. Piernas
firmes y musculosas, y una espalda atractiva. Me gusta
vestirme bien, no de
manera muy provocativa pero con estilo diferente, y eso
es a veces lo que
llama la atención en los hombres.
Un día que fui a hacer unos trabajos con unos compañeros,
nos
quedamos charlando hasta muy tarde de sexo y esas cosas.
Mis compañeras eran
medias tímidas y no hacían muchos comentarios,
pero yo que ya no era más
virgen decía todo lo que opinaba. Mis compañeros
estaban muy sorprendidos, y
calientes seguramente, al escuchar lo que yo decía
y se interesaban cada vez
más. Invité a uno de ellos a ir conmigo
a la casa de mi prima, en donde me
quedaba dormir ese día porque íbamos a ver
unas películas y a comer unas
pizzas. El aceptó gustoso.
Cuando llegamos a la casa de Irene, así se llama
mi prima, los presenté y
ella me miro complacida. Ambas tenemos los mismos gustos
en hombres y este
resultaba ser un chico muy lindo, con un físico
importante y una carita de
niño muy bonita. Lo invité a que se sentara
en el sofá mientras nosotros
preparábamos la comida, le dije que pusiera algo
de música si gustaba. El
lo hizo sin dudar, eligió un tema bastante movido
así que Irene y yo
bailábamos de vez en cuando en la cocina. Cuando
el estaba entretenido
mirando los discos, le propuse a Irene que jugáramos
con él, ella me
entendió enseguida y sin dudar me dijo que estaba
completamente de acuerdo,
ambas reímos cual cómplices.
Empezamos a tomar unas cervezas, cuando las pizzas estuvieron
listas, vimos
la peli y como nos entreteníamos más charlando,
la apagamos y elegimos la
música. Cuando la cerveza se terminó tomamos
unos tragos con vodka, lo que
nos embriagó un poco a los tres. El tema de conversación,
en un momento como
ese era obviamente el sexo, mi prima nos propuso ver una
película porno que
su hermano guardaba por ahí, ambos aceptamos sin
vueltas.
Cuando la puso nos acomodamos en la alfombra para verla,
era de zoofilia y
de gays, entre otras cosas. Todos estábamos muy
calientes, al menos yo lo
estaba, mi prima y yo comenzamos a besarnos, no era la
primera vez que lo
hacíamos, mi amigo no sabía que hacer. Se
podía ver que su pantalón estaba
algo elevado, a causa de su pene erecto.
Terminamos de ver la peli, y comenzamos a bailar muy sensualmente,
como
habíamos tomado y hacía calor, nos sacamos
la ropa, y nos quedamos en
corpiño y bragas. Mi amigo hizo lo mismo, ah! Se
llama Lucas. La cosa estaba
más que clara, así que mi prima y yo atacamos
al hombrecillo. Le bajamos el
bóxer, y resultó tener una polla enorme,
toda erecta.
Irene comenzó a pajearlo y yo me encargué
de besarlo, le mordía el cuello y
las orejas él no lo podía creer aún.
Cuando terminé, mi prima ya estaba de
rodillas comiéndole su pene y masajeando sus huevos.
Eso me calentó mucho y
lo primero que hice fue sentarme en el piso para tocarle
la vagina que ya
estaba toda mojada. Sin dar muchas vueltas le metí
tres dedos, ella no
paraba de chuparle la pija a Lucas que estaba como loco.
Él se estaba por correr, Irene ya había
tenido su primer orgasmo, y se
corrió en mi mano, y él en su boca. Ella
le limpio todo con su lengua y se
comió toda su leche. Yo me chupé los dedos
y me senté. Irene me miró y
comenzó a comerme la raja, que estaba sin atención,
abrió mis labios con sus
manos y me penetró con su lengua, yo me retorcía
de placer. Mientras tanto
Lucas se tocaba su pene que comenzaba a endurecerse lentamente.
Era la
primera vez que veía dos mujeres juntas, y además
que estaba con ellas y
podía poseerlas a ambas.
Yo no daba más y quería que me penetraran,
así que le ordené a Lucas que me
metiera su polla, sin dudarlo se inclino y de una sola
vez me clavó hasta el
fondo, yo grité de placer y dolor. El, que algo
sabía de estas cosas, sacó
su pene del todo, y sin darme tiempo a pensar lo clavó
de nuevo fuertemente
así unas cuantas veces... yo estaba loca del placer.
Me montó así durante un tiempo, aumentando
cada vez más el ritmo. Cuando
abrí los ojos vi a Irene que salía de la
habitación, luego de unos minutos
volvió con su perro, un ovejero alemán muy
grande, que tenía un pene enorme,
el cual ya estaba todo afuera porque había lamido
los jugos de mi prima.
Ella se acostó en la alfombra y abrió sus
piernas, el animal paso su lengua
por la raja durante unos minutos, en los cuales Lucas
se corrió dentro mío,
yo me corrí y mi prima también. Todos acabamos
al mismo tiempo.
Irene no había sido penetrada así que con
Lucas acomodamos al perro sobre
ella que ya estaba en cuatro patas y apuntamos su pija
al culo de ella,
antes de penetrarla Lucas le metió los dedos para
dilatarla, cuando ya
estuvo lista el perro comenzó a sacudir sus caderas
indicando que quería
montarla, nos alejamos un poco y vimos como ella agarró
la pija del perro y
lo ayudó a embocarla en su agujero. Cuando vimos
la cara de dolor y placer
que puso ,nos dimos cuenta de que el perro la había
penetrado por completo,
había llenado su culo con su enorme pija. Ambos
se sacudían fuertemente.
Lucas ante semejante espectáculo comenzó
a masturbarse muy rápidamente, y
cuando vio la cara de placer que mi prima portaba, lo
que significaba que el
perro la iba a llenar con su leche, el se apresuro y le
metió la pija en la
boca, a lo que ella accedió, se tragó cada
gota de ese manjar y a la vez
dejó que el animal la llenara con sus flujos, hasta
que se los veía caer
entre sus piernas... yo me encargué de limpiarlos
a ambos.
Nos recostamoslos tres en la alfombra, muy cansados, pero
no tanto como para no seguir.
Irene se levantó y fue a su habitación,
al regresar trajo una bolsa llena de
juguetes que habíamos comprado juntas. Sacó
un consolador negro muy enorme y
lo untó con un lubricante. Lucas y yo comenzamos
a besarnos apasionadamente,
mi prima, aprovechando que mi amigo estaba sobre mí,
le chupó el culo
durante unos minutos y comenzó a introducirle unos
dedos.
Lucas se negó al principio, pero yo me encargué
de que se olvidara, metiendo
su pija en mi raja que ya estaba chorreando flujos otra
vez. Cuando vi que
se estremeció, traté de observar que había
sucedido, Irene metió todo el
consolador dentro del culo de Lucas, y comenzó
a bombear cada vez más fuerte
para recibir esa enorme pija en su ano virgen. Cada vez
que se hacía para
atrás y volvía me envestía con mucha
fuerza lo que me hacía gritar muy
fuerte. El animal no se quedó afuera y lamía
el ano de mi prima y su raja
también.
Todos nos corrimos, cada uno a su manera... el olor a
sexo dentro
de la habitación era muy fuerte, estábamos
muy sudados y felices. Cuando
terminamos, fumamos en la alfombra y nos masturbamos frente
a
otra película porno que Irene puso. Nos bañamos
juntos y afortunadamente
repetimos el acto en la ducha, Lucas montó a mi
prima por el culo, mientras
que ella me metía dos consoladores, uno en cada
agujero... fue una tarde muy
alocada la cual repetimos varias veces más. Lucas,
comentó su aventura a sus amigos, los cuales participaron
en varias
ocasiones... desde ese día nos conocían
como las primas que desvirgaban a
los jóvenes.
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